
Ayer al fin, gracias al esfuerzo mediático, al Avui y a Localia, alguien vino a desbrozar y llevarse la basura del jardín del azufaifo. Yo ni siquiera lo vi, pasé dos veces corriendo por su lado y entre los coches y la gente no pude acercarme a la otra acera. De noche, Abel me avisó por email, así que me puse los zapatos, después de ver la serie En terapia (que Rodrigo García sólo ha adaptado de una serie original israelí), de madrugada y lo vi.
Como todas las brigadas de limpieza, arrasaron y cortaron seguramente de cuajo el bosquecillo de azufaifos que había crecido alrededor. También desataron, quizás con furia, los lazos verdes reivindicativos que había atados a la reja.
Pero se veia tan radiante el árbol sin basuras ni ratas, al fin en su jardín (casi como antes, aunque sin su bonita reja ni la casa que lo protegía de construcciones siniestras) y ya no en un vertedero, sin ese abandono