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diumenge, 14 de desembre de 2008

Eugène Delacroix. Cristo en el lago de Genezareth. Romanticismo


Tenía por un lado, el interés y el estudio del mar que le fascinaba; por otro, la voluntad de expresar, a través de la representación del desafío del hombre al mar, el eterno conflicto de la materia contra el espíritu.
Esta versión está estructurada sobre la diagonal que discurre desde la parte superior izquierda hacia la derecha, como la mayor parte de las otras versiones, y nos representa la barca levantada por las olas, con la descompuesta inquietud de los apóstoles que contrasta con el sueño tranquilo de Jesús. Aun dentro de la aparente confusión de los movimientos podemos encontrar el "orden" que guía la estructura de la composición en una especie de simetría de las posturas de los personajes con respecto a la diagonal.
Detrá del hombre que se aferra a la proa de la barca, Delacroix dispone a los dos remeros preocupados por la boga; luego la escena se abre en las dos figuras que sobresalen de los bordes de la barca, a la izquierda y a la derecha; el ritmo prosigue en los brazos abiertos de la pareja de apóstoles que preceden a las últimas dos figuras, anteriores y posteriores a Cristo.
La escena está ocupada casi por completo por los tonos verde-azulado de las olas espumosas que levanta el viento, dejando una fina franja para el cielo apenas aclarado en el horizonte, mientras la masa piramidal de las costas lejanas, en correspondencia con la popa de la barca, subraya la figura de Jesús; sobre los tonos del mar resaltan los tonos oscuros y tierra de la madera y de los cuerpos, los rojos de los mantos, el tierra tostada de las dos figuras que enmarcan la de Cristo, único punto de luz, envuelto en el azul-celeste del manto.
Se trata de una gran pintura, pero sobre todo de un gran himno a la fe que triunfa por encima de las pasiones humanas y de la angustia de la muerte. Fuente: Entender la Pintura. Edic. Orbis 1989/Imagen:Wikipedia.

6 comentaris:

Duncan de Gross ha dit...

...Y sin embargo no es de las más famosas de Delacroix siendo una obra fantástica como es, gracias por el post!!.

clariana ha dit...

Parece ser que lo que se hace tan famoso no es siempre lo mejor, se ve que actúan otros factores. Gracias por tu comentario Duncan.

jocavi ha dit...

Al final lo que realmente importa es la acogida del gran público, y sin duda este cuadro es fantastico aunque no sea el mejor, la expresividad de todos en contraste con la tranquilidad-pasividad de cristo es casi alarmante, sin duda hay que tener mucha fe para no estar acojonado de miedo con tan mala mar...
Un besote clariana y gracias por todo

Leodegundia ha dit...

Puede que simbólicamente sea un buen cuadro, pero para mi gusto no es el mejor que tiene este pintor.
Un abrazo

clariana ha dit...

Realmente a mí también me impactó ese contraste que comentas. Me atrevería a decir que no es de humanos la postura de Cristo, pero supongo que les quería dar una lección, transmitir paz, no sé, pero cuesta de entender. Gracias por tu comentario y un beso.

clariana ha dit...

Sí, no debe ser el mejor ni el más conocido, pero tiene algo especial ¿no crees? Voy a poner alguna cosa más de Delacroix y luego pasaré a otro tema, espero que te guste. Un beso y gracias.