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dissabte, 29 de gener de 2011

FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES. Pintor aragonés. 1746 -1828 Serie de grabados "La Tauromaquia"

Corrida.

Palenque de los moros hecho con burros, para defenderse del toro embolado.


Modo en que los antiguos cazaban toros en el campo.
Otro modo de cazar a pie.

Combate de un coche enjaezado con dos mulos.
Toro acosado por perros.

JOSÉ MANUEL MATILLA 24/05/2008
GOYA Y LA VISIÓN CRÍTICA DE LA TAUROMAQUIA.


Al final de su vida, durante el exilio en Burdeos, Goya manifestó a su amigo Leandro Fernández de Moratín que "había toreado en su tiempo". A partir de ésta y otras referencias, así como de sus pinturas y estampas, se ha ido configurando una imagen tópica que ha convertido al artista en un incondicional aficionado a los toros. De entre toda su obra, la serie de 33 estampas de la Tauromaquia, publicada en 1816, constituye la mejor expresión de su visión del mundo taurino. Y lo hizo con una intensidad tal, que nos permite plantear numerosas dudas sobre sus verdaderos sentimientos hacia la fiesta tras la Guerra de la Independencia. Goya recurre a un tema que a primera vista puede parecer de recreo, pero una mirada atenta nos conduce a entenderlos bajo la perspectiva de la violencia, la crueldad y la muerte, situándolos en el ámbito crítico y estético de Los desastres de la guerra. De este modo Goya se hizo eco del debate que sobre la legitimidad de la tauromaquia existía en el seno de la sociedad ilustrada, donde algunos de los más prestigiosos intelectuales del momento, como Jovellanos o Vargas Ponce, la habían puesto en tela de juicio, llegando a propiciar su prohibición.
En este contexto la Tauromaquia puede ser entendida como una muestra crítica de la violencia consustancial al ser humano a través del enfrentamiento irracional con el toro, cuyo final aboca no a su muerte sino a la del torero. No en vano la serie finaliza con la trágica muerte de Pepe-Hillo. Son antitaurinas no por conmiseración con el toro, sino por respeto al hombre, que alejado del raciocinio, se enfrenta alocadamente al peligro.
La tensión dramática de estas obras, unida a su excepcional desarrollo formal, las convierten en un icono del drama que constituye la esencia de las corridas de toros desde la mirada genial e independiente de Goya.
José Manuel Matilla es jefe del Departamento de Dibujo y Estampas del Museo del Prado.



"Desjarrete de la canalla con lanzas, medias lunas, banderillas y otras armas". El desjarrete era una muy cruel  y horrible http://www.facebook.com/video/video.php?v=1390280518320&ref=mfpráctica en que le cortaban las patas de atrás por la pantorrilla en vivo, para  poder matarlo de una manera más cómoda o por diversión."
NOTA: Este vídeo no es de imágenes del toro, sino de una ponencia de Don Pablo de Lora, relacionada con el tema de la abolición de las corridas en el Parlament, en el que menciona esta cruel práctica.


























"Los moros establecidos en España, prescindieron de las supersticiones de su Alcorán, adoptaron esta caza y arte, y lancean un toro en el campo".


Bravo toro.

diumenge, 23 de gener de 2011

OVIDIO MURGÍA DE CASTRO. Pintor gallego. Lestrove (Dodro), 1871- 1900 - Neoclasicismo-Romanticismo.


ÁRBOLES. Acuarela sobre papel. Colección particular.

CASERÍO CON ÓRREOS. Acuarela sobre papel. Coleccón particular.

IGLESIA CON ÁRBOLES. Anverso. acuarela sobre papel. Colección particular.

TORMENTA EN EL MAR. Óleo sobre lienzo. Colección particular.
PAISAJE DE INVIERNO EN EL SARELA. Óleo sobre lienzo. Diputación Provincial de A Coruña. A Coruña (España.)


PAISAJE DA PONTEVILA SANT XOAN DA COBA. Óleo sobre lienzo. Fundación Rosalía de Castro.



BETANZOS, ÁBSIDE DEL TEMPLO DE SAN FRANCISCO. Acuarela sobre papel. Colección particular.



























SIERRA DEL GUADARRAMA. Óleo sobre lienzo. Museo de Bellas Artes de A Coruña (España.)



MARINA. Óleo sobre lienzo. Colección particular.
PAISAJE. Óleo sobre lienzo. Colección Caixanova.

APUNTE BIOGRÁFICO.

Ovidio Murguía de Castro (Lestrove (Dodro), 1871 - ?, 1900) fue un pintor gallego. Hijo de los escritores Rosalía de Castro, de quien hereda su sentimiento artístico, y Manuel Murguía, queda huérfano de madre a los 14 años hecho que sin duda afectará a su evolución pictórica.

Comenzó a pintar en Santiago de Compostela, en la Real Sociedad Económica de Amigos del País, de la que era profesor José Fenollera. Murguia aparece vinculado al núcleo intelectual que se aglutina en La Coruña, ciudad donde expone con cierta asiduidad.
En 1895 se traslada a Madrid, pero no sigue los caminos habituales ingresando en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ni solicitando las posibles pensiones para Roma, entonces poco menos que imprescindible para hacer carrera oficial.
Su parentesco con el novelista Alejandro Pérez Lugín, en cuya casa reside, le permite asistir a tertulias literarias y relacionarse con artistas. Sale al campo, a la zona de la sierra de Guadarrama, a pintar paisaje del natural, y acude con frecuencia al Museo del Prado, donde realiza copias de grandes maestros, para ejercitarse en el oficio de pintor.
En Madrid conoce al que será su protector, Eugenio Montero Ríos y a quien le debe el proyecto para la decoración del Palacio de Lourizán en Pontevedra.
Su padre, hombre ambicioso, le relaciona con políticos influyentes de la época para los que ha de realizar escenas de género, muy en boga entonces, y decoraciones murales para sus palacios. Ovidio cumple estos encargos, aunque a regañadientes, hasta que decide liberarse de ellos por completo y vivir alegremente, a la bohemia, una vida que su precaria salud no le tolera.
Concurrió a algunas exposiciones, pero su cortísima vida no le permitió cuajar la obra a la que sin duda su temperamento estaba destinado.
Representante de la llamada generación "Doliente", aborda temas costumbristas muy marcados por la tradición realista naturalista en su primera etapa. Será sin embargo un eslabón fundamental en la renovación del paisajismo cuando, apartándose en la medida de sus posibilidades de las hormas academicistas, comience a "pintar del natural", dotando a su pintura de gran pulso vital, plasmando una emoción que fusiona el naturalismo con la espiritualidad del romanticismo.
La pintura de Ovidio Murguía figura en los museos de Galicia, especialmente en los de Pontevedra y La Coruña, donde está la más representativa.
Falleció prematuramente de tuberculosis en 1900 con tan sólo 28 años de edad, hecho que más tarde hizo que fuese encuadrado dentro de la denominada Generación Doliente gallega.



(Información obtenida de Wikipedia)
Cuadros: LA CIUDAD DE LA PINTURA.






dijous, 13 de gener de 2011

ISAAC LEVITAN. Realismo ruso. "Los ambulantes"- Kibartai (1861)- Moscú (1900)

I. Levitán. “Anochecer. Los almiares”. 1899


Isaac Levitán murió antes de llegar a los 40 años, en 1900. Durante los últimos años de su vida predominan los anocheceres y crepúsculos en su obra, los momentos en que la naturaleza se torna algo misterioso e irreal. Una reflexión quizás sobre la misma naturaleza de la existencia y un reflejo de los profundos sentimientos que moraban en el interior del artista. Y no sólo esto ya que a Isaac Levitán se le conoció en su época como el hombre que supo plasmar el alma del paísaje ruso en sus lienzos.

Esta obra forma parte de la colección de la galería Tetriakov de Moscú.



I. Levitán. “Otoño dorado”. 1895


Este cuadro pertenece al periodo tardío en la obra de Isaac Levitán. En esta época el autor abandona las tonalidades más tristes de obras anteriores y se dirige a motivos más alegres y diáfanos. Este hecho contrasta con la vida personal del artista que no le regala ninguna alegria y en la que además se agrava su enfermedad.

Esta obra forma parte de la colección de la Galería Tetriakov de Moscú.

"Marzo." 1895

Levitán es el fundador del paisaje psicológico que trasmite toda una variedad de asociaciones poéticas en cuadros como "Marzo", "Lago.Ruso" o "Otoño Dorado". El artista se destacó por su apertura a los diferentes estados de la naturaleza y los finos  matices de su pintura.

Nota: Este cuadro ya lo puse en algún post anterior, pero es que me gusta tanto...  (Me refería al de arriba, del caballo, aunque el del camino también me gusta mucho.)

I. Levitán. “La carretera de Vladimirka”. 1892


Un tema recurrente en la obra de Isaac Levitán es el de los caminos como metáfora de la vida y destino del ser humano.

Vladimirka era el camino que tenían que recorrer los presidiarios que se dirigían a Siberia. Esta obra representa la culminación de los esfuerzos de los artistas de los años 60 y 70 del s. XIX por expresar no sólo emociones, sino una cierta visión de la vida, por medio del paisaje.

En su momento el pintor no quiso aceptar dinero por esta obra y la regaló a Pavel Tetriakov.

Esta obra forma parte de la colección de la Galería Tetriakov de Moscú.



I. Levitán. “Sobre la paz eterna”. 1894


Isaac Levitán escribió a Pavel Tetriakov respecto a esta obra: "En esta obra está todo mi ser con toda mi mentalidad y contenido".

Quizás esta obra refleje la concepción del mundo de Levitán en la que el promotorio con la iglesia y el cementerio abandonado parecen enfrentarse a la inmensidad del cielo y el agua. Parece transmitir la fragilidad de la condición humana y la caducidad de su paso por este mundo. El ser humano nace y en esa iglesia es bautizado. Cuando muera será la misma iglesia la que celebre su funeral. Ni su memoria será duradera ya que el cementerio está semiderruido y muchas de sus cruces caídas. Mientras la naturaleza permanece en medio de todos los cambios.

Esta obra forma parte de la colección de la Galería Tetriakov de Moscú.

Fuente: MUSEO RUSO. Vidas y obras maestras de la pintura rusa.



LAGO RUSO. I. Levitán



dissabte, 1 de gener de 2011

EL CANT DELS OCELLS. PAU CASALS.



EL CANT DELS OCELLS. (Lletra tradicional.)

Al veure despuntar
el major lluminar
en la nit més ditxosa,
els ocellets cantant,
a festejar-lo van
amb sa veu melindrosa.

L’àguila imperial
se’n vola cel adalt,
cantant amb melodia,
dient: Jesús és nat,
per treure’ns de pecat
i dar-nos alegria.

Respon-li lo pardal:
Avui, nit de Nadal,
és nit de gran contento!
El verdum i el lluer
diuen cantant, també :
"Oh, quina alegria sento!

Cantava el passarell:
Oh, que hermós i que bell
és l’infant de Maria!
I li respon el tord :
Vençuda n’és la mort,
ja naix la vida mia !

Refila el rossinyol:
És més bonic que el sol
més brillant que una estrella!
La cotxa i el bitxac
festegen al manyac
i a sa Mare donzella.

Cantava el reietó
per glòria del Senyor,
inflant amb biçarria;
el canari segueix:
llur música pareix
del Cel gran melodia.

Ja n’entra el cotoliu
dient: Ocells veniu
a festejar l’aurora!
I lo merlot, xiulant,
anava festejant
a la més gran Senyora.

L’estiverola diu:
No és hivern ni estiu
sinó que és primavera;
puix que és nada una flor
que pertot dóna olor
I omple la terra entera.

Cantava el francolí:
Ocells qui vol venir
avui a trenc de dia
a veure el gran Senyor
amb sa gran resplendor
a dins d’una establia?

Ve cantant el puput:
Eixa nit ha vingut
el Rei de més grandesa!
La tórtora i el colom
admiren a tothom
cantant sense tristesa.

Picots i borroners
volen entre els fruiters
cantant llurs alegries;
la guatlla i el cucut
de molt lluny han vingut
per contemplar el Messies.

Cantava la perdiu
Me’n vaig a fer lo niu
dins d’aquella establia,
per a veure l’Infant
com està tremolant
en braços de Maria.

La garsa, griva o gaig
diuen: Ara ve el maig!
Respon la cadernera:
Tot arbre reverdeix,
tota branca floreix
com si fos primavera.

Xiuxiueja el pinsà:
Glòria avui i demà;
sento gran alegria
de veure el diamant
tan hermós i brillant
als braços de Maria.

El xot i el mussol
al veure eixir el sol                                               
confosos se retiren.
El gamarús i el duc
diuen: Mirar no puc;
tals resplendors m’admiren!

Fuente: Wikipedia.

El cant dels ocells és una nadala tradicional catalana. La cançó explica la joia de la natura el dia del naixement del nen Jesús a l'estable de Betlem. Com és habitual en la música tradicional, se'n desconeixen els seus orígens.

Segons Joan Amades, el text d'aquesta cançó es canta amb diverses melodies. La més coneguda, popularitzada per Pau Casals, s'adapta al ritme de bressolar i per això és utilitzada també com a cançó de bressol.
L'il·lustre violoncel·lista català Pau Casals, va tocar aquesta cançó en nombroses ocasions. Aquesta cançó es va popularitzar en algun dels arranjaments que ell mateix va compondre, però en cap cas s'ha d'interpretar com si l'obra fos seva, sinó que pertany a la cultura tradicional catalana.
Fruit del sentiment catalanista de Pau Casals, sentiment confrontat amb els seguidors del Franquisme, i d'una conferència a la seu de les Nacions Unides on va interpretar aquesta cançó, amb acompanyament d'orquestra, el Cant dels ocells esdevingué un símbol de pau i llibertat a arreu del món, però de manera significativa a Catalunya.
És típic a Barcelona acomiadar als difunts il·lustres amb el Cant dels ocells el dia de l'enterrament per honorar-los.
El mateix Pau Casals interpretava aquesta melodia generalment abans d'acabar els seus concerts i recitals com un cant a la convivència entre els pobles. A més d'això, Pau Casals no va tocar mai el violoncel en països on hi hagués guerra.
En el seu concert a La Casa Blanca, davant del president J.F. Kennedy, després d'escoltar la melodia, el mateix president li va expressar: "Ens heu fet sentir humils".
Se n'han enregistrat nombroses adaptacions, d'entre les quals són remarcables el seu arranjament per a vuit violoncels, o el seu arranjament per a piano i violoncel.
Una altra versió destacada és la del saxofonista Pedro Iturralde, que s'inicia amb un solo de saxòfon i desemboca amb un conjunt per a orquestra de jazz. També s'han enregistrat versions diverses de cantautors (Lluís Llach), cantants lírics (Victòria dels Àngels), grups de rock (Pastorets Rock), etc. Abans de Pau Casals,en Pep Ventura va compondre una sentida i bonica sardana amb aquest nom on la part de tenora es tal volta mes emotiva que el violoncel del mestre Pau Casals.
Aquest conjunt d'interpretacions ens fan pensar en la dimensió interpretativa i emocional de la peça. Pau Casals va popularitzar El cant dels ocells fins al punt que, en escoltar la melodia, hom ho associa al sentiment de país.